Jon Rahm arrancó la temporada 2026 de LIV Golf con una actuación de enorme peso competitivo en LIV Golf Riyadh, primer torneo del calendario y estreno del nuevo formato a 72 hoyos. El español se quedó a un paso del triunfo, segundo con -23, tras una semana de presión constante y una remontada final que puso el torneo al rojo vivo hasta el último green.
Desde el inicio en el Riyadh Golf Club, Rahm mostró un nivel muy sólido en todas las facetas, manteniéndose siempre en el grupo de cabeza y gestionando con inteligencia un recorrido que, conforme avanzaron las jornadas, fue premiando a quienes atacaron con decisión pero sin perder el control. Con el paso de los días, la pelea por el título fue perfilándose y Rahm, fiel a su estilo, no se movió ni un milímetro de la zona noble.
La clave llegó en la cuarta y última vuelta, cuando el de Barrika firmó un 63 (-9), la tarjeta más baja del torneo, en un cierre de los que retratan al campeón: cuatro birdies consecutivos para terminar y un último hoyo espectacular, en el que su potencia desde el tee le dejó una opción real de rematar la remontada. El empuje final fue total, pero el triunfo se le escapó por un solo golpe ante el australiano Elvis Smylie, que aguantó la embestida en los momentos decisivos. Gran rendimiento del putter y del driver en el golfista vizcaíno.
Más allá del resultado, Riyadh dejó señales claras: Rahm empieza el año como terminó el anterior, siempre en la conversación, acumulando sensaciones y ritmo de competición desde la primera semana. En lo colectivo, Legion XIII concluyó T4 en la clasificación por equipos, en un torneo que se llevó Ripper GC, liderado por el capitán Cameron Smith.
Un segundo puesto que refuerza el mensaje principal: la temporada acaba de empezar, pero Jon Rahm ya está compitiendo por ganar. Y cuando eso ocurre en la primera cita del año, el listón queda puesto donde a él le gusta: arriba.