Jon Rahm conquistó matemáticamente en el LIV Golf New York su tercer título consecutivo en la clasificación individual de la temporada. El capitán de Legion XIII se convirtió en el primer jugador de la historia del circuito que encadena las coronas de 2024, 2025 y 2026, y lo hizo con un torneo todavía por disputarse.
El resultado de Bedminster no fue el mejor de Jon, pero sí confirmó el valor de todo el trabajo realizado durante el año. Una clasificación de una temporada completa no se decide únicamente en una semana, y la enorme ventaja construida por Rahm gracias a sus victorias, sus segundos puestos y su regularidad le permitió asegurar el gran objetivo incluso durante unos días en los que no encontró su nivel habitual.
Jon comenzó el LIV Golf New York con una vuelta de 72 golpes, uno sobre par, que lo situó en la 24ª posición compartida. El viernes mejoró con un 71, el par del campo, y llegó al ecuador del torneo con +1 y en la 27ª plaza. En ese momento mantenía siete golpes de margen sobre Bryson DeChambeau, el único jugador que todavía conservaba opciones matemáticas de alcanzarlo en la clasificación.
El sábado firmó un 73, dos sobre par, para situarse con +3 en el acumulado y compartir la 32ª posición. La última vuelta fue la más difícil de la semana: un 76, cinco sobre par, dejó su resultado definitivo en +8 y la 41ª plaza compartida. Fueron cuatro tarjetas de 72, 71, 73 y 76 golpes en un Trump National Golf Club Bedminster que castigó con dureza los errores durante toda la competición.
Rahm había evitado durante los días anteriores detenerse en los cálculos. Sólo antes de la jornada final preguntó a su agente y a su caddie qué debía ocurrir para asegurar el campeonato. La respuesta confirmó la fortaleza de su posición: DeChambeau necesitaba una gran remontada y, al mismo tiempo, Jon tendría que perder todavía más terreno.
Al terminar el domingo, Rahm acumulaba 944,54 puntos, por los 726,20 de DeChambeau. La diferencia era de 218,34 puntos y una victoria en la última cita de la temporada regular otorgaba un máximo de 200. El tercer título consecutivo ya era matemáticamente suyo antes de llegar a Indianápolis.
La corona de 2026 se había construido mucho antes de Nueva York. Jon ganó en Hong Kong y Ciudad de México, añadió cuatro segundos puestos y terminó dentro del top 10 en ocho de sus primeros nueve torneos de la temporada. Esa combinación de victorias y regularidad creó una ventaja que ninguno de sus perseguidores pudo neutralizar.
El logro adquiere todavía más dimensión al contemplar sus tres temporadas completas en LIV Golf. En 2024 aseguró el título con una victoria en Chicago. En 2025 remontó en la última cita de Indianápolis gracias a un segundo puesto. En 2026 no necesitó esperar al último torneo: dejó sentenciada la clasificación con una prueba de margen.
Además, durante sus dos primeras campañas sólo había terminado una vez fuera del top 10 en 25 torneos completados. DeChambeau destacó tras la jornada final que la constancia demostrada por Jon desde su llegada al circuito resulta muy difícil de explicar y todavía más difícil de igualar.
«Ha sido un gran año… es algo de lo que sentirse orgulloso», resumió Rahm después de asegurar el campeonato. El propio Jon reconoció que el rendimiento en Bedminster le dejaba un pequeño sabor agridulce, pero también puso en valor el extraordinario nivel ofrecido durante la primera parte de la temporada y la ventaja que supo construir.
Joaquín Niemann conquistó el torneo de Nueva York con -16, mientras que Legion XIII terminó segundo en la clasificación por equipos, empatado con Torque GC. Jon abandonó Bedminster con un resultado discreto en la tarjeta, pero con el premio más importante de la temporada ya asegurado: campeón individual de LIV Golf por tercera vez en sus tres años en el circuito.