Jon Rahm firmó una actuación sobresaliente en el LIV Golf de Sudáfrica, donde rozó la victoria individual hasta el último momento. El jugador de Barrika terminó segundo después de caer en el desempate ante Bryson DeChambeau, tras cerrar el torneo con una magnífica vuelta de 63 golpes, ocho bajo par, en la jornada final. Fue un desenlace doloroso por lo cerca que estuvo el triunfo, pero también una semana llena de señales muy positivas y de golf de altísimo nivel.

El balance final de Jon en Steyn City fue de 65 golpes el jueves, 66 el viernes, 64 el sábado y 63 el domingo, para un total de 258 golpes, 26 bajo par. Una secuencia extraordinaria, construida con paciencia y solidez, que le permitió remontar hasta compartir el liderato al final de los 72 hoyos. Sólo un playoff impidió que culminara una de sus mejores semanas del curso con victoria.

El torneo arrancó ya con muy buenas sensaciones. El jueves, Jon abrió con una vuelta de 65 golpes, seis bajo par, colocándose desde el primer día en una posición competitiva. Fue una ronda de calidad, muy seria, en la que dejó claro que su juego estaba en muy buena línea y que iba a tener mucho que decir durante la semana.

El viernes mantuvo el nivel con una tarjeta de 66 golpes, cinco bajo par. Rahm siguió construyendo su torneo con paso firme, sin estridencias, pero con la consistencia de quien sabe esperar su momento. Fue otra jornada muy completa, manteniéndose cerca de la cabeza y preparando el terreno para el asalto del fin de semana.

El sábado dio un paso más. Firmó 64 golpes, siete bajo par, y se metió de lleno en la pelea por el título. Fue una vuelta de mucha autoridad, de las que cambian por completo la perspectiva de un torneo. Jon se colocó en situación de atacar el domingo y confirmó que estaba listo para pelear hasta el final por una nueva victoria.

Y el domingo llegó su mejor versión. Rahm cerró el campeonato con una espectacular ronda de 63 golpes, ocho bajo par, la mejor de toda su semana. Fue una vuelta brillante, agresiva y muy precisa, con la que logró alcanzar a DeChambeau en lo más alto de la clasificación. En el desempate, sin embargo, el triunfo se escapó por detalles, dejando a Jon a las puertas después de una reacción formidable.

Porque si algo dejó claro Jon en Sudáfrica fue su capacidad para apretar en el momento decisivo y sacar su mejor golf cuando más lo necesitaba. No pudo rematar con el trofeo individual, pero su torneo fue de enorme nivel y volvió a transmitir esa sensación de competitividad total que le convierte siempre en una amenaza real cuando está arriba.

En la competición por equipos, Legion XIII tampoco pudo culminar la semana como quería. El conjunto de Jon terminó fuera de las tres primeras posiciones, mientras que la victoria fue para Crushers GC con 76 bajo par, sólo un golpe por delante de Southern Guards GC (-75) y con Torque GC (-72) en tercera posición. No fue el cierre soñado en ese apartado, pero la pelea individual de Rahm volvió a dejar una muestra clarísima de su gran momento competitivo.

El LIV Golf de Sudáfrica 2026 dejó a Jon Rahm sin premio final, pero con muchísimas razones para salir reforzado. Se quedó a las puertas, sí, pero lo hizo compitiendo hasta el último golpe, con dos vueltas finales extraordinarias y con la sensación inequívoca de que el triunfo estaba muy cerca. A veces el playoff no sonríe, pero el nivel mostrado vuelve a confirmar que Jon está exactamente donde quiere estar: peleando siempre por ganar.

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